El barco británico Raffi, patroneado por Andy Tunnicliffe y Richard Rigg, se proclamó campeón de Europa de la clase Flying Fifteen en el campeonato organizado por el Club de Mar-Mallorca, que concluyó el sábado en la bahía de Palma. El Maurice, de Andrew Jameson y Gregory Wells, ocupó la segunda posición, mientras que el Femme Fatale, tripulado por Víctor Pérez Campos y Mark Branagh, completó el podio y se adjudicó el reconocimiento a la mejor tripulación local. La resolución del título mantuvo la emoción hasta el último momento. El Maurice llegó a situarse al frente de la clasificación después de la quinta y última manga, en la que entró en juego el descarte del peor resultado. Sin embargo, la resolución de una protesta modificó posteriormente la clasificación y devolvió el primer puesto al Raffi, cuyos tripulantes recibieron también el Trofeo Perpetuo Uffa Fox. El tercer puesto del Femme Fatale tuvo un valor añadido para la representación mallorquina. Pérez Campos y Branagh, representantes del Club Marítimo San Antonio de la Playa, afrontaron el Europeo después de imponerse en el Open de España celebrado el fin de semana anterior en el Real Club Nàutic Port de Pollença. Por su parte, el premio a la primera tripulación mixta fue para el Icarus, de Peter Kennedy y Juliette Kennedy. La meteorología condicionó el desarrollo del campeonato, que reunió a 32 tripulaciones de Reino Unido, Irlanda, España, Brasil y Australia. De las ocho pruebas previstas inicialmente, finalmente pudieron completarse cinco en las cuatro jornadas programadas. El miércoles, una tormenta eléctrica y la posterior falta de viento impidieron que la flota pudiera estrenarse. La competición arrancó el jueves con tres mangas de aproximadamente 50 minutos, disputadas con viento del noroeste que llegó a alcanzar los 20 nudos. El Raffi comenzó a marcar diferencias con una victoria y dos terceros puestos, resultados que le situaron en una posición destacada desde el inicio. El viernes, la ausencia de viento obligó a mantener a los participantes en tierra durante varias horas. La única prueba de la jornada no pudo comenzar hasta las cuatro de la tarde, con viento del sur y suroeste de hasta 12 nudos. El sábado, las condiciones permitieron completar la quinta manga y aplicar el descarte, antes de que la resolución de la protesta terminara de decidir el campeonato. «Ha sido una semana dura, pero nos ha ido bastante bien. Hemos navegado rápido, hemos ido por el rumbo correcto y hemos conseguido buenos resultados», explicó Tunnicliffe tras proclamarse campeón. El británico también destacó las instalaciones y la organización del evento: «El Club es fantástico y todo ha funcionado a la perfección. Ha sido una experiencia muy buena, uno de los mejores lugares a los que hemos ido para un evento». El responsable de la clase en España, Rafael Benítez, agradeció el esfuerzo de las tripulaciones que viajaron hasta Mallorca desde distintos puntos del mundo, incluida Australia. «Lo mejor de esta clase son las personas que la forman», señaló. Manuel Nadal de Uhler, comodoro del Club de Mar-Mallorca, expresó igualmente su satisfacción por haber acogido el campeonato continental y agradeció a la clase la confianza depositada en la entidad. Aunque reconoció que las condiciones meteorológicas no habían sido las más favorables, destacó el trabajo del comité de regatas para completar un programa suficiente de competición. El Flying Fifteen es un velero diseñado por el británico Uffa Fox en 1947 para navegar con dos tripulantes. Con seis metros de eslora, combina las prestaciones de un barco ligero con la estabilidad que proporciona su quilla lastrada. Su concepción permite alcanzar buenas velocidades y planear en determinadas condiciones de viento. Desde Inglaterra, la clase se extendió a numerosos países y actualmente cuenta con asociaciones en Europa, Oceanía, África, Asia y América. En Mallorca, la flota organizada comenzó a tomar forma en 1991, cuando un grupo de aficionados importó seis unidades de segunda mano desde Inglaterra para navegar en la bahía de Pollença. Aquel núcleo inicial creció alrededor del Real Club Nàutic Port de Pollença, que acogió el Campeonato de Europa de 2004 y el Mundial de 2007, además de una nueva cita continental en 2010. La celebración de este Europeo en el Club de Mar-Mallorca confirma la continuidad de una clase que mantiene su actividad competitiva en la isla y conserva una comunidad internacional de aficionados fiel a sus orígenes.
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