La vela oceánica estrena esta semana un nuevo desafío con la primera edición de The Ocean Race Atlantic, una regata transatlántica que unirá Nueva York y Lorient. La flota, formada por seis IMOCA, zarpará este martes 1 de septiembre desde Brooklyn Bridge Marina para dirigirse hacia la línea de salida, situada mar adentro. La salida oficial tendrá lugar el miércoles 2 de septiembre a las 12:00 horas CEST, sobre una línea virtual situada a 145 millas náuticas de la costa estadounidense. El recorrido hasta Lorient será de aproximadamente 3.000 millas náuticas, unos 5.500 kilómetros, en lo que se presenta como un auténtico sprint transatlántico. La decisión de situar la salida lejos de la costa responde, entre otros motivos, a la necesidad de reducir el riesgo de encuentros con mamíferos marinos y otra megafauna que frecuenta las aguas de la costa norteamericana. La previsión meteorológica apunta a unas primeras horas de competición con vientos del nordeste de entre 12 y 15 nudos, después de una navegación inicial con vientos más flojos durante el traslado desde Nueva York hasta la zona de salida. La primera edición de The Ocean Race Atlantic reúne a seis equipos con perfiles muy diferentes, desde proyectos completamente nuevos hasta campañas consolidadas de cara a The Ocean Race 2027 y la Vendée Globe 2028. La flota estará formada por Team Malizia, liderado por el alemán Boris Herrmann; DMG MORI Sailing Team, con el japonés Kojiro Shiraishi; United by the Ocean, de Paul Meilhat y Mariana Lobato; Team Francesca Clapcich powered by 11th Hour Racing, con la italoamericana Francesca Clapcich; Embrace The Challenge, de Oliver Heer; y MSIG Europe, patroneado por el neozelandés Conrad Colman. La composición de cada tripulación responde además a uno de los elementos distintivos de la prueba: dos hombres y dos mujeres, acompañados por un reportero a bordo. Uno de los grandes atractivos de la regata será comprobar el rendimiento de dos barcos de nueva generación. Tanto el DMG MORI de Kojiro Shiraishi como el nuevo IMOCA de Team Malizia afrontarán su primera competición, por lo que el rendimiento de ambos es una de las grandes incógnitas. Shiraishi afronta su primera participación en The Ocean Race después de dos años de trabajo en un proyecto que tiene como objetivo poner a prueba el nuevo barco y acumular experiencia de cara a los próximos desafíos. Boris Herrmann también reconoce la incertidumbre que supone competir con un barco nuevo, especialmente ante rivales ya conocidos y frente a otro proyecto que estrena IMOCA. En el otro extremo se encuentra MSIG Europe, de Conrad Colman, con un barco más antiguo y sin foils. El patrón neozelandés reconoce que parte con menos experiencia que sus rivales, aunque confía en construir con este proyecto una base de futuro de cara a la vuelta al mundo que comenzará en enero. Por su parte, Paul Meilhat llega a la regata después de imponerse en la última edición de The Ocean Race Europe, mientras Francesca Clapcich afronta el reto con un barco fiable al que pretende llevar al límite durante toda la travesía. The Ocean Race Atlantic nace con vocación de convertirse en una nueva referencia dentro de la vela oceánica. Su formato corto y directo, con una única etapa transatlántica, permitirá enfrentar a IMOCA de última generación en un recorrido en el que la velocidad, la estrategia y la capacidad de las tripulaciones serán determinantes. Nueva York ha acogido durante los últimos días la base de la competición, con actividades vinculadas a la vela, el deporte y la protección de los océanos. Ahora llega el momento de pasar de los preparativos a la competición. El primer ganador de The Ocean Race Atlantic será, por tanto, el primero en inscribir su nombre en una nueva prueba destinada a convertirse en uno de los grandes retos del calendario oceánico.
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