El Campeonato del Mundo de Snipe no podía haber comenzado de una forma más exigente. Viento del norte de alrededor de 20 nudos, una ola intensa y desordenada y dos mangas que pusieron a prueba a las 88 tripulaciones de 21 países que compiten esta semana en aguas de Mahón. Y en este primer examen, los canarios Alfredo González y Cristian Sánchez demostraron que han llegado al Mundial dispuestos a volver a luchar por el título. Los representantes del Real Club Náutico de Arrecife, campeones del mundo en 2022, se colocaron al frente de la clasificación general después de firmar un segundo puesto y una victoria. Tres puntos les permiten liderar por delante de los argentinos Julio Alsogaray y Malena Sciarra, vigentes campeones, que suman cinco puntos tras imponerse en la primera manga y acabar cuartos en la segunda. El tercer puesto provisional es para los malagueños José María Guerrero y Nahuel Rodríguez, del Real Club Mediterráneo, con diez puntos, después de un cuarto y un sexto. La regularidad fue precisamente una de las claves en una jornada en la que el principal objetivo de buena parte de la flota era superar el estreno sin daños. «Ha sido un día espectacular para nosotros. Habíamos preparado el barco para viento ligero y nos hemos encontrado unas condiciones muy exigentes, con viento fuerte y una ola enorme», explicó Alfredo González. El canario, pese al liderato, recordó que «quedan cuatro jornadas y la flota tiene muchísimo nivel» y que ahora toca «mantener la concentración y confiar en nuestra preparación». También se mostró satisfecha Malena Sciarra. «La primera manga la hemos ganado y en la segunda hemos terminado cuartos. Ha sido un día espectacular y muy exigente a nivel físico, con viento y ola. No se puede pedir más», señaló la campeona argentina, que identificó a González y Sánchez como uno de sus principales rivales en la defensa del título. Para Guerrero, la prioridad era precisamente «salvar el día». «Hemos tenido las condiciones de viento más duras de las que hay previstas para toda la semana. La mentalidad para nosotros ha sido no romper nada ni volcar e intentar ser regulares», explicó. «El primer día no se gana nada», añadió el malagueño. Los locales Jordi Triay y Lluís Mas, vigentes campeones de Europa, ocupan la quinta posición con quince puntos, después de un octavo y un séptimo. Por delante de ellos se encuentran Gustavo del Castillo y Rafael del Castillo, cuartos con doce puntos. Lluís Mas resumió el sentir de buena parte de la flota: «El primer día no se gana el campeonato, pero se puede perder». El regatista menorquín reconoció que las condiciones estuvieron cerca del límite de la clase, establecido en 23 nudos. «Estamos quintos, así que debemos estar contentos, aunque también estamos muy cansados. Ha sido un día muy complicado», explicó después de sufrir daños en el palo, que deberá sustituir para la segunda jornada. El viento obligó al Comité de Regatas a aplicar el recorrido triangular previsto para condiciones duras. El examen dejó también algunos damnificados, como Leonardo Armas Lasso y Miguel Bethencourt, que tuvieron que regresar a puerto durante la primera manga tras romper los herrajes del timón. Entre las actuaciones destacadas estuvieron las de los estadounidenses Ernesto Rodríguez y Taylor Scheuermann, segundos en la segunda manga y octavos en la general, y los brasileños Felipe Rondina y João Pedro Herrlein, terceros en esa misma prueba y undécimos en la clasificación provisional. El Mundial ha estrenado además el sistema Vakaros Atlas2, que ha permitido organizar dos salidas conjuntas para las 88 embarcaciones. Los dispositivos instalados en los barcos registran su posición y facilitan al Comité la identificación de las unidades que se adelantan a la línea, reduciendo así las llamadas generales. La competición continuará este miércoles a partir de las 11.30 horas.
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